Lizzette, después de apartarse del mundo de la moda para dedicarse a su familia, ha participado activamente en muchos otros proyectos. Entre éstos, cabe destacar su papel en la promoción de Honduras, que fue notada y apreciada rápidamente por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Honduras, que en 1990 le propuso el nombramiento como Attaché Comercial en la embajada de Honduras en Roma. Lizzette aceptó inmediatamente el puesto y se puso manos a la obra dedicando toda su experiencia profesional adquirida en el campo de la moda y su pasión por promover profesionalmente la imagen de Honduras.

Ideará y creará una nueva e innovadora publicación promocional trimestral llamada Honduran Highlights en 1990, a través de la cual presentará y difundirá noticias sobre la cultura, el turismo y las oportunidades comerciales en ese país.

Lizzette se dedicará en cuerpo y alma a dar a conocer las oportunidades comerciales e industriales en Honduras, promover la exportación de productos agrícolas y a estimular el turismo tanto para visitar los lugares culturales de Copan como las blancas  playas caribeñas de la isla de Roatan.

        

Su pasión de juventud por la arqueología siempre ha permanecido viva en ella, y así, en 1993 lanzó su gran proyecto consistente en realizar, por primera vez en Honduras, una muestra itinerante sobre la cultura Maya que pudiera exponerse en los museos europeos: serán necesarios cuatro años de duro trabajo para hacer realidad dicho proyecto. La primera presentación se llevó a cabo en Francia, en abril de 1997, en la Abadía de Daoulas, titulada “Les Mayas au pays de Copan”. En la muestra se expusieron objetos arqueológicos muy variados desde jarrones y decoraciones de oro y plata, hasta grandes esculturas de piedra y muchos otros objetos de arte funerario de los Maya de Copan”. La segunda exposición fue en el Palacio Real de Milán, en octubre de 1997. Esta exposición fue ampliada, incluyendo numerosos objetos arqueológicos inéditos como dos enormes estatuas que pesaban más de una tonelada cada una.

          

En 2002 Lizzette fue nombrada Cónsul General de Honduras en Milán, con competencia territorial en Lombardía y Véneto. Durante su larga carrera diplomática, Lizzette ha participado en numerosos eventos, ferias y acontecimientos siempre representando y promoviendo Honduras. Cabe destacar un importante evento de beneficencia para recoger fondos destinados a ayudar a las personas necesitadas, afectadas por el devastador huracán Mitch en Honduras.

En 2007, Lizzette decidió dejar su cargo diplomático para dedicarse de nuevo a su familia.